
El proyecto de Presupuesto 2027 impulsado por el gobierno de Javier Milei exhibe un feroz recorte en el área de discapacidad, además de un potente ajuste a la ciencia y universidades. Además, contempla el fin de la actualización por inflación en la AUH.
A pesar de la brutal caída de consumo, récord de cierra de empresas y aumento del desempleo, el Gobierno nacional impulsa un proyecto de presupuesto 2027 que profundizará el ajuste en discapacidad, universidades y ciencia, áreas donde los recortes son sistemáticos desde diciembre de 2023. Además, no contempla un aumento en el bono a los jubilados – congelado desde el inicio de la gestión libertaria- y prevé otro golpe a los más vulnerables que, de aprobarse, llegará a quitar la actualización por inflación a la Asignación Universal por Hijo (AUH).
La obsesión del gobierno por lograr el equilibrio fiscal como ancla principal de la política económica y sin tocar los intereses del poder económico va más allá de ser el 2027 un año electoral, en el que históricamente, los gobiernos buscan impulsar medidas expansivas. Aunque las estadísticas narran un drama social alarmante, las futuras medidas lejos están de cambiar el panorama.
Golpe final a la discapacidad
El proyecto asesta un nuevo golpe al eliminar la actualización obligatoria, mensual y automática de los pagos a prestadores de acuerdo con el índice de precios al consumidor. Así, cada prepaga u obra social quedará autorizada a fijar sus propios valores. “La universalidad no implicará la homogeneidad de aranceles ni de modalidades de financiamiento entre las jurisdicciones, sino la garantía de un piso mínimo prestacional común”, dice el texto. Las actualizaciones mensuales serán suprimidas y, en cambio, se reemplazarán por una pauta trimestral discrecional.
En efecto, de avanzar será un retorno al modelo de “invalidez laboral”: así, Argentina podría quedar al margen de lo establecido en la Convención sobre los Derechos de Personas con Discapacidad de Naciones Unidas, que afirma que la discapacidad no es una enfermedad individual, sino el resultado de la interacción entre las condiciones de una persona y las barreras impuestas por el entorno que le impiden participar de forma plena en la sociedad.
Por otra parte, el Gobierno apunta a eliminar el Certificado Único de Discapacidad (CUD) como herramienta para el acceso a las pensiones y se establece la incompatibilidad de la pensión por invalidez con el trabajo en el sector formal, actualmente compatibles (tanto en empleos en relación de dependencia como monotributo hasta dos salarios mínimos). Si se aprueba el Presupuesto, cualquier trabajo o alta tributaria extinguirá las pensiones.
Universidades bajo asfixia
En medio de las críticas y denuncias por el incumplimiento de la ley de Financiamiento Universitario, el Presupuesto 2027 prevé 7,3 billones de pesos para el sostenimiento de las universidades, muy por debajo de lo establecido por las autoridades del Consejo Federal Interuniversitario (CIN), que solicitaron 11 billones para todo el sistema de cara al próximo año.
Si se analiza en materia de porcentajes, el presupuesto para universidades nacionales se reduciría en un 25%, de $10,01 billones a $7,50 billones.
Los $11 billones que proyectó el CIN contemplan a todo el sistema y abarcan los salarios de docentes y no docentes con la recomposición salarial prevista en la ley de Financiamiento, presupuesto para investigación, equipamiento y hospitales universitarios y becas, entre otros aspectos. Según hicieron saber autoridades de las casas de estudios superiores de todo el territorio, este nuevo recorte proyectado en el Presupuesto 2027 profundizará el conflicto que atraviesa el sistema universitario a nivel nacional, por lo que ya se habla de una nueva marcha federal en defensa de la universidad pública.
Cabe recordar que la Casa Rosada se niega a actualizar los salarios de docentes y no docentes en base a la inflación acumulada, mientras que los distintos gremios denuncian una pérdida del poder adquisitivo que supera el 30 %.
La ciencia, afuera
La ciencia será otro de los afectados, en caso de que el Presupuesto 2027 se apruebe tal como lo proyectaron Luis Caputo y Milei. En esa línea, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) recibirá apenas un 0,2 % más que en 2026, una fuerte caída presupuestaria en términos reales si se contempla la inflación, mientras que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CNAE) recibirá 6,6 % menos que este año.
En Conicet, las partidas pasarán de $743,681 millones en 2026 a $824.539 millones el próximo año, una suba del 10,9 %, por debajo de la pauta inflacionaria prevista en un 18% a lo largo del 2027.
Congelamiento a la AUH
Si el proyecto es aprobado tal como lo envió el Ejecutivo al Congreso, el gobierno podrá ejecutar a discreción los aumentos de estas asignaciones o congelarlas, ya que el texto no establece parámetros que indiquen de cómo se actualizarán. Hasta ahora, se hacía de forma mensual y por decreto, ya que están atadas de forma automática a la movilidad previsional, que depende del índice de inflación.
Para ello, la gestión libertaria propuso la derogación de tres artículos clave del Régimen de Asignaciones Familiares dispuesto en la ley 27.160, la norma sancionada hace una década que establece la movilidad de esos beneficios en función del índice de inflación.
Entre otros aspectos, el Gobierno prevé un dólar oficial a $ 1.847,6: el proyecto asume que el valor del dólar oficial iniciará el año en torno a $1.600 por unidad, y alcanzará los $1.847,6 a fines de diciembre de 2027, lo que representa una variación interanual del 15,5%. Asimismo, se estipula un crecimiento del PBI del 4% impulsado por subas del 4,4% en la industria, 5,1% en el comercio y 0,9% en el sector agropecuario.






























