
Indemnizaciones más bajas, mayor facilidad para despedir, cambios en las vacaciones y fin de las horas extras encabezan una tétrica lista de pérdida de derechos. El Gobierno planea sancionar la nueva ley el 27 de febrero.
El proyecto de reforma laboral que aprobó el Senado y pasó a la Cámara de Diputados introduce cambios que impactan en el día a día de los trabajadores. El 27 de febrero, el Gobierno Nacional intentará finalizar su faena y sancionar una ley propia del siglo XIX que apunta a reducir una enorme cantidad de derechos en la gran mayoría de los trabajadores.
Bajo el pretexto de favorecer el empleo genuino en blanco, el proyecto que impulsa el Gobierno ataca derechos históricos y consolidados por décadas en la Argentina. Asimismo, llega en un contexto creciente de informalidad producido en forma directa por la Ley Bases sancionada por la propia gestión de Milei, en la cual se quitaron las multas a quienes tuvieran empleados en negro, una decisión que como era de esperar, generó un crecimiento de esa informalidad.
Los principales cambios
Despidos e indemnizaciones
CÓMO ES HOY: La indemnización es equivalente a un sueldo por año trabajado y se calcula sobre la mejor remuneración mensual del último año. Por fuera de ello, se contemplan también para el cálculo vacaciones no gozadas y el aguinaldo proporcional, aunque no se aplica siempre del mismo modo.
QUÉ DICE EL PROYECTO: Lleva las indemnizaciones a la baja al excluir explícitamente de la fórmula general ítems como el aguinaldo, las vacaciones y las bonificaciones. Además, en casos de juicios laborales, habilita al empleador a realizar el pago en cuotas: hasta seis, si se trata de una gran empresa, y hasta doce, en el caso de las pymes.
Vacaciones
El proyecto introduce dos cambios centrales. Por un lado, permite segmentar las vacaciones: por ejemplo, un trabajador con 28 días podría dividir su descanso en varios tramos, siempre que se respete un período mínimo de siete días de corrido. A su vez, la propuesta habilita a que jefe y empleado puedan “acordar” las vacaciones en cualquier momento del año, aunque como se sabe, no se trata de una relación simétrica. A su vez, las vacaciones durante el verano podrán tomarse una vez cada tres años, algo que impacta en aquellas familias con hijos en etapa escolar.
Fin de las horas extras
La nueva ley que propone el Presidente Milei acaba con el pago de las horas extras. En su reemplazo aparece el “banco de horas”, que establece la posibilidad de ampliar jornadas laborales (por ejemplo, un día trabajar cuatro horas más) que luego serán “compensadas” con otras jornadas más breves (ese mismo trabajador podría otro día trabajar cuatro horas en lugar de ocho). Esto tiene un impacto brutal sobre el sueldo de una enorme cantidad de trabajadores que amplían su sueldo de la mano de esas horas extras.
A su vez, la posibilidad de que se extiendan las jornadas laborales con aviso de último momento pone al trabajador a entera merced del empleador, impidiéndole planificar actividades fuera del horario laboral.
Trabajadores de plataforma y contratos parciales
En cuanto a las plataformas digitales, como Rappi, Uber o Pedidos Ya, sus trabajadores se encuentran hoy en una zona gris. Trabajan de manera independiente, el tiempo que desean; suelen estar registrados como autónomos y facturan por sus servicios, pero siempre por fuera de la ley de contrato de trabajo. Algunos fallos judiciales, sin embargo, ya identifican en ese vínculo laboral algunos elementos típicos de una relación de dependencia.
No obstante, la reforma genera cierto rechazo en el sector porque mantiene al trabajador de plataforma por fuera del ámbito de aplicación de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). Es decir, no los contempla.
Este jueves, la Confederación General del Trabajo (CGT) llevará adelante un paro general que establece, de momento, la interrupción total del transporte público. Es decir, no habrá trenes, subtes ni colectivos en rechazo a la nueva reforma laboral.






























