
Con su victoria 2-0 ante San Martín de Tucumán, Tristán Suárez dio un nuevo paso en su luchar por llegar a la gran final por el ascenso a la Superliga. Cuentas, los rivales que le quedan y la expectativa de sus hinchas que se ilusionan con jugar en la élite del fútbol.
En sus 97 años de vida, Tristán Suárez jamás estuvo tan cerca de jugar en la máxima división del fútbol argentino como en la presente temporada. Puntero, con dos unidades de ventaja e incluso un partido menos, el Lechero vive un momento soñado. A ocho fechas del final de la fase regular del campeonato, la expectativa de sus hinchas, dirigentes y jugadores está a flor de piel.
Son varias fechas ya en las que el equipo del distrito se ha mantenido en la cima de la Zona B. El plantel que dirige Martínez, gran artífice de este momento, sacó 12 de los últimos 15 puntos, y ha sabido construir una verdadera fortaleza en el estadio 20 de Octubre, donde solo perdió un encuentro en todo el año. A su vez, Tristán es el conjunto que menos partidos perdió de toda la categoría en el año (solo cuatro derrotas).
Sin un plantel de figuras rutilantes, Suárez se transformó en un hueso duro de roer que no le teme a los grandes desafíos. Ganó en Jujuy, en Mendoza y en canchas complejas como la de Quilmes. Es también el equipo que menos goles recibió de su zona, y junto con Los Andes – ambos con 15- de toda la Primera Nacional. No hay coincidencias, hay un trabajo bien hecho.
La última victoria como local ante San Martín de Tucumán por 2-0, con los goles de Guzmán y Enrique, terminó de ilusionar a todos sus hinchas, en especial por la autoridad y una nueva muestra de carácter ante un histórico de la categoría.

Los rivales que le quedan
El fixture marca que Suárez deberá viajar a Salta para enfrentar a Gimnasia y Tiro; luego recibirá a Atlanta en un partido directo; visitará a Midland; recibirá a Quilmes; visitará a Colegiales; recibirá a Patronato; visitará a Almagro y finalizará su etapa regular ante Deportivo Maipú.
Son solo dos puntos de diferencia sobre sus perseguidores, Gimnasia de Jujuy y Temperley, pero el albiazul tiene un partido pendiente ante San Martín de San Juan. Quedan solo ocho fechas, no hay nada escrito y los finales de campeonato siempre son una historia aparte. Pesan los nervios, el cansancio acumulado, la historia; pero si algo está claro es que el Lechero vive el momento que siempre soñó. ¿Podrá coronarlo?






























